Imagen sobre Años Usando el Tono de Base Equivocado: Así Encontré el Correcto
Posted in: Chicas Y Belleza

Años Usando el Tono de Base Equivocado: Así Encontré el Correcto

Durante mucho tiempo compré bases de maquillaje guiándome solo por el nombre del tono o por cómo se veía el color en el frasco, y casi siempre terminaba con una línea visible en la mandíbula o un rostro que se veía ligeramente distinto al resto de mi cuerpo. Después de desperdiciar bastante dinero en productos que no combinaban conmigo, decidí investigar en serio cómo encontrar mi tono correcto. Esto es lo que aprendí.

El primer error: probar la base en la mano

Durante años probaba las bases en el dorso de la mano, pensando que era un buen indicador. Aprendí que esto casi nunca funciona bien, porque la piel de las manos suele tener un tono distinto a la del rostro, ya sea por exposición al sol, edad o simplemente por naturaleza. El lugar correcto para probar una base es la línea de la mandíbula, extendiendo un poco hacia el cuello, donde se puede comparar directamente con el tono del rostro y el cuello al mismo tiempo.

Entendiendo el subtono, no solo el tono

Detalles de Años Usando el Tono de Base Equivocado: Así Encontré el Correcto
Detalles de Años Usando el Tono de Base Equivocado: Así Encontré el Correcto

Uno de los conceptos que más cambió mi forma de elegir bases fue entender la diferencia entre el tono (qué tan claro u oscuro es) y el subtono (la tonalidad de fondo que tiene la piel). Los subtonos generalmente se dividen en:

  • Subtono cálido: con matices dorados, amarillos o durazno.
  • Subtono frío: con matices rosados, rojizos o azulados.
  • Subtono neutro: una mezcla equilibrada entre cálido y frío.

Antes de saber esto, elegía bases solo por lo clara u oscura que se veía, ignorando completamente si el subtono combinaba con el mío. Esto explicaba por qué algunas bases, aunque parecían del tono correcto en la tienda, se veían grisáceas o anaranjadas una vez aplicadas en mi rostro bajo luz natural.

Cómo identifiqué mi propio subtono

Encontré un par de trucos caseros sencillos que me ayudaron a entender mi subtono sin necesidad de análisis complicados:

  • Mirar mis venas en la muñeca con luz natural: si se ven más verdosas, suele indicar subtono cálido; si se ven más azuladas o púrpuras, suele indicar subtono frío; si es una mezcla de ambos, probablemente el subtono es neutro.
  • Pensar en qué metales me favorecen más: noté que las joyas doradas resaltan más mi piel que las plateadas, lo cual suele asociarse con subtono cálido.
  • Observar cómo reacciona mi piel al sol: mi piel tiende a broncearse con facilidad en lugar de quemarse directamente, otra señal que asocié a un subtono más cálido.

Ninguno de estos trucos es una ciencia exacta, pero combinados me dieron una idea mucho más clara de qué buscar al probar bases nuevas.

La importancia de probar con luz natural

Otro cambio fundamental fue dejar de confiar en la iluminación de las tiendas, que casi siempre distorsiona los colores reales. Ahora, cuando pruebo una base nueva, aplico la muestra en mi mandíbula y salgo a ver cómo se ve con luz del día, idealmente cerca de una ventana o directamente afuera por un momento.

Muchas bases que en la iluminación artificial de la tienda parecían perfectas, bajo luz natural revelaban un desajuste claro, ya sea demasiado rosadas, demasiado anaranjadas, o simplemente un tono distinto al de mi piel real.

Dejar que la base se oxide antes de decidir

Un detalle que ignoraba completamente es que muchas bases cambian ligeramente de tono al entrar en contacto con el oxígeno y los aceites naturales de la piel, un proceso conocido como oxidación. Ahora, después de aplicar una muestra, espero al menos quince minutos antes de decidir si el tono realmente combina, en lugar de juzgarlo inmediatamente después de aplicarla.

Contenido Relacionado
Tardé Años en Aprender a Delinear Bien mis Ojos: Esto Fue lo que Cambió

Este simple cambio evitó que comprara bases que se veían perfectas al aplicarlas, pero que quince minutos después se tornaban visiblemente más oscuras o con un tinte distinto al esperado.

Probar más de un tono a la vez

En lugar de comprar directamente el tono que «parecía correcto» a simple vista, empecé a solicitar muestras de dos o tres tonos cercanos entre sí, y los aplicaba en franjas paralelas sobre la mandíbula. El tono que prácticamente desaparecía al fundirse con mi piel, sin dejar ninguna línea visible, era el correcto. Este método simple evitó muchas compras equivocadas que antes hacía basándome solo en una suposición.

Considerar la temporada del año

Algo que aprendí con el tiempo es que mi tono de piel no es exactamente igual todo el año. En los meses donde tomo más sol, mi piel se broncea ligeramente, lo que significa que el tono de base que uso en esa temporada es distinto al que uso en meses donde mi piel está en su tono más claro natural.

En lugar de forzar un solo tono todo el año, ahora tengo dos tonos de mi base favorita: uno para la temporada más clara y otro ligeramente más oscuro para cuando mi piel está más bronceada, evitando así la clásica línea visible en el cuello que aparece cuando se usa un tono desactualizado según la temporada.

Aprender a mezclar tonos cuando es necesario

En ocasiones, ningún tono disponible de una marca específica combina exactamente con mi piel en ese momento del año. Para esos casos, aprendí que mezclar dos tonos cercanos de la misma línea de producto, en lugar de forzar el uso de uno que no es exacto, da un resultado mucho más natural. La mayoría de las bases líquidas se pueden mezclar sin problema, siempre que sean de texturas similares.

La herramienta que uso para aplicar según el tono

Además de acertar el tono, noté que la herramienta de aplicación influye en qué tan natural se ve el resultado final. Con esponja húmeda, la base tiende a verse más difuminada y sutil, disimulando cualquier pequeña diferencia de tono en las zonas de transición como la mandíbula. Con brocha, el acabado es más cubriente pero también más propenso a marcar cualquier desajuste de tono si no se difumina lo suficiente hacia el cuello. Ahora reservo la brocha para ocasiones donde busco más cobertura, y la esponja para el día a día, cuando prefiero un efecto más natural.

Qué hago en los cambios de temporada mientras mi piel se ajusta

En las semanas de transición, cuando mi piel está pasando de un tono más bronceado a uno más claro o viceversa, ninguno de mis dos tonos de base combina perfectamente. Para esos días intermedios, mezclo pequeñas cantidades de ambos tonos directamente en el dorso de la mano antes de aplicar, ajustando la proporción según cuánto haya cambiado mi piel esa semana en particular. Es un paso extra, pero evita la línea visible que aparecía cuando usaba un solo tono fijo durante todo el año.

Para cerrar

Encontrar mi tono correcto de base no fue cuestión de suerte ni de gastar en productos más costosos, sino de entender mejor conceptos básicos como el subtono, probar con luz natural y darle tiempo a la base para oxidarse antes de decidir. Si sientes que nunca encuentras el tono perfecto, te invito a probar alguno de estos trucos la próxima vez que vayas a comprar una base nueva; es probable que notes una diferencia real en qué tan natural se ve el resultado final.

Back to Top